La reunión de gabinete prevista para hoy en Argentina fue suspendida debido a «razones de agenda», según informaron fuentes oficiales. El motivo de esta suspensión es que tanto el presidente, Javier Milei, como sus ministros, están enfocados en la sesión que se llevará a cabo en el Senado para debatir un decreto de necesidad y urgencia (DNU) que busca desregularizar la economía. El gobierno está realizando llamados frenéticos a los gobernadores para evitar el rechazo al DNU. Esta situación evidencia que el foco del gobierno está puesto en el debate parlamentario y no en otros asuntos de importancia, como la violencia en Rosario o los efectos del temporal en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La suspensión de la reunión de gabinete se da en un contexto de crecientes diferencias entre Milei y la vicepresidente Victoria Villarruel. Villarruel ha sido objeto de críticas internas por impulsar el debate parlamentario sobre el DNU, ya que en caso de derrota, esto tendría un alto costo político para el gobierno. El gobierno ha expresado su preocupación por la decisión unilateral de algunos sectores políticos de avanzar con una agenda propia e inconsulta, en detrimento del diálogo entre los distintos sectores de la dirigencia política. Asimismo, se espera que el Poder Legislativo no se deje llevar por intereses de corto plazo y priorice el futuro de los argentinos.
En cuanto al debate parlamentario sobre el DNU, la inclusión de este tema en la sesión del Senado tomó por sorpresa al gobierno, que buscaba postergar el debate. Sin embargo, la oposición, principalmente los integrantes de Unidad Ciudadana y del Frente Nacional y Popular, reclamaban discutir el DNU en el recinto. Actualmente, el oficialismo no cuenta con los 37 votos afirmativos necesarios para ratificar el decreto, ya que el peronismo tiene 33 senadores. La posición de la UCR, con 13 bancas, podría ser decisiva para la aprobación o el rechazo del DNU.
