Javier Milei ha confirmado su intención de vetar la nueva ley de movilidad jubilatoria que fue recientemente aprobada por el Congreso, calificando el proyecto como “una estafa moral”. Así lo considera porque altera sus números, pero distinto opina sobre los 1.000 millones de pesos que agregó a los gastos reservados de la SIDE para éste año y de los cuales ya se gastaron 80.000 millones.

Esta decisión se produce después de que el Senado sancionara la ley con el respaldo de una amplia mayoría, gracias a un acuerdo entre Unión por la Patria, la UCR y el PRO. En un comunicado oficial, Milei y su equipo expresaron que la ley busca «destruir el programa económico del Gobierno» y critican su falta de respaldo presupuestario, argumentando que implicaría un aumento del gasto público sin la correspondiente partida, lo que podría llevar a una nueva crisis fiscal.

El presidente ha enfatizado que la ley, que establece ajustes mensuales basados en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), con una compensación adicional del 8,1%, es irresponsable y podría obligar al Gobierno a recurrir a prácticas de emisión monetaria, aumento de impuestos o endeudamiento, que han llevado al país a la situación actual de crisis económica. Además, Milei ha defendido que, a pesar de las acusaciones de que su administración «licúa» las jubilaciones, desde enero las pensiones han aumentado un 5% en términos reales.

Tras el anuncio del veto, el proyecto volverá al Congreso, donde podría ser nuevamente debatido. Milei ha dejado claro que no permitirá que su gobierno se desvíe de su compromiso con el «déficit cero». En el contexto de la lucha política actual, el presidente ha instado a la dirigencia a elegir entre apoyar un cambio real para Argentina o alinearse con lo que él considera «extorsionadores» que buscan beneficiarse personalmente a expensas del bienestar del país.