El reciente anuncio del gobierno sobre la reestructuración de la AFIP ha puesto en evidencia el aumento significativo de personal durante la gestión previa. En el último año del mandato de Alberto Fernández, se incorporaron 1.500 empleados con salarios elevados, lo que ha llevado al gobierno actual a implementar ajustes en el organismo. La nueva Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) buscará ser más eficiente y menos burocrática, reduciendo un 45% de los cargos superiores y un 31% de los niveles inferiores de la actual estructura, según Manuel Adorni, vocero presidencial.

La AFIP, antes de la reestructuración, contaba con 21.410 empleados, posicionándose como el tercer organismo con más personal en la Administración Pública Nacional. Este número es considerablemente alto si se compara con otras entidades como el CONICET o el Banco Nación. Además, se detectó que cerca de 5.000 agentes de la AFIP percibían salarios superiores al del Presidente, lo cual ha sido motivo de críticas y el impulso para la reforma.

Durante la administración de Fernández, se observó un aumento en el personal fuera de convenio, alcanzando un pico en junio de 2023 con 2.330 empleados. Esta modalidad contractual permite que ciertos cargos sean designados por decisión política, lo cual ha contribuido al incremento salarial. La nueva gestión planea eliminar el plus por «jerarquización», una bonificación basada en la recaudación bruta mensual que ha elevado significativamente los sueldos en la AFIP.

El ajuste busca no solo reducir costos, sino también alinear los salarios de los funcionarios de la nueva ARCA con los de otros altos cargos del Estado. Con la eliminación de ciertos beneficios salariales, se espera que los sueldos de los directores y subdirectores generales se equiparen a los de ministros y secretarios de Estado, generando un ahorro presupuestario de $6.400 millones al año. Esta medida es parte de un esfuerzo más amplio por optimizar el gasto público y mejorar la eficiencia del organismo recaudador.