Las operaciones del lunes en el mercado de bonos soberanos argentinos dieron muestras de un cauto alivio entre los inversores, luego de los trascendentales anuncios realizados por el gobierno de Javier Milei sobre el manejo de la deuda externa en dólares.

Si bien las alzas registradas fueron leves, resultaron auspiciosas considerando las medidas comunicadas el fin de semana. Los títulos públicos más operados, como el Global 2030 y el 2035, experimentaron subas de entre 0,12% y 0,77% en la apertura. El Global 2047 también avanzó cerca del 0,5%.

«Los bonos arrancaron para arriba, pero el mercado está atento a los resultados de las nuevas reglamentaciones», explicó Leonardo Svirsky, operador bursátil. «Aunque son buenas medidas, hay que ver cómo se van implementando. Lo único claro es que no habrá emisión monetaria».

Una de las disposiciones que generó confianza fue el anuncio del pago anticipado de USD 1.500 millones en intereses de bonos con vencimiento en enero 2025. El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, señaló que se utilizarán pesos obtenidos por colocaciones de deuda local para adquirir esas divisas y depositarlas en el Banco Central, reduciendo la masa monetaria circulante.

«Es una señal de que la intención oficial es cuidar la salud de la deuda en dólares», interpretó un analista. Aunque sin efectos prácticos inmediatos, el gesto buscó transmitir tranquilidad a los tenedores de bonos soberanos.

En paralelo, el nuevo esquema de intervención cambiaria también despertó expectativas. A partir de ahora, cada vez que el Banco Central compre dólares en el mercado oficial, los revenderá en el segmento conocido como «contado con liquidación» para retirar de circulación los pesos emitidos. Un mecanismo que, en palabras oficiales, apunta a «reducir la brecha» con los dólares financieros.

No obstante, las subas fueron moderadas debido a que las intervenciones cambiarias suelen «ensuciar» las operaciones con bonos en moneda extranjera. Los inversores adoptaron una postura de cautela ante este factor.

En línea con el contexto externo positivo, con alzas en Wall Street impulsadas por expectativas sobre un nuevo gobierno de Donald Trump, el mercado local pareció captar algunos aires de optimismo inicial. Sin embargo, los ADRs de empresas argentinas operaban dispares en Nueva York.

Si bien la reacción fue moderada, dejó entrever cierto alivio entre quienes apostaron por la deuda argentina. El gobierno de Milei enfrenta ahora el desafío de ejecutar con éxito sus planes para mantener esa confianza a futuro.