El embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela, ha ofrecido una detallada perspectiva sobre la escalada de tensiones en Medio Oriente, en un contexto de ataques con misiles y hostilidades continuas. Durante una reciente entrevista, Sela afirmó que su país se encuentra en el «décimo día de esta operación», marcada por una «lluvia de misiles desde Irán» que, lamentablemente, ha causado «dos fallecidos en el centro de Israel». El diplomático enfatizó que, a su juicio, «Irán está atacando a la población civil» con proyectiles diseñados para maximizar el número de víctimas. Esta situación se agrava, según sus declaraciones, por ataques simultáneos desde Líbano, lo que configura un escenario de «dos frentes» activos. A pesar de la gravedad, el embajador subrayó la intención de su país de «regresar a alguna normalidad», aunque reconoció el cierre del sistema educativo y la necesidad de que la población permanezca cerca de refugios seguros.

Sin embargo, estas enérgicas condenas y la preocupación por la seguridad civil se producen en un contexto de profunda controversia internacional. Mientras el embajador Sela advierte que la amenaza iraní se extiende «no solamente para Israel, sino también para la región y todo el mundo», la comunidad internacional observa con creciente alarma la ofensiva israelí en Gaza. Según autoridades y varias fuentes internacionales, ésta operación ha resultado en la trágica pérdida de más de 70.000 vidas palestinas, habitantes legítimos de un territorio que ha sido objeto de una prolongada ocupación y asedio. La retórica sobre la protección de civiles y la condena de ataques a la población contrasta fuertemente con la devastación humanitaria en la Franja, generando cuestionamientos sobre la coherencia de las posturas diplomáticas israelíes en el escenario global.

El embajador Sela también caracterizó al gobierno iraní como una «dictadura de terroristas teocrática», señalando que su liderazgo actual es una «marioneta cercana a las Guardias Revolucionarias». Para reforzar su argumento, citó cifras que, según «diferentes índices», indican que en un solo mes se habrían registrado entre treinta y sesenta mil muertes por represión interna en Irán. En cuanto a la seguridad en Argentina, Sela indicó que, si bien «no tenemos ninguna información concreta» sobre amenazas directas, se han tomado «todas las medidas» preventivas. Hizo un llamado a mantener la «vida normal y la rutina lo más que podemos», a pesar de las precauciones. Respecto a los ciudadanos argentinos en Israel, Sela confirmó que «están saliendo», algunos por vía terrestre hacia países vecinos, con coordinación constante con la embajada argentina. Finalmente, sobre la duración del conflicto, el embajador fue categórico al afirmar que se extenderá «lo tiempo que sea necesario» para «desmantelar estas capacidades, de asegurar que Irán no tendrá arma nuclear» y «no apoyará al terrorismo, vía sus proxies».