Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja y líder del bloque Encuentro Federal, ha avivado la interna en el Partido Justicialista (PJ) al manifestar su interés en presidir la fuerza, en un momento donde se impulsan movimientos para que Cristina Kirchner asuma nuevamente el liderazgo. En declaraciones recientes, Quintela afirmó que aquellos que deseen separarse del partido deberían hacerlo abiertamente y no «esconderse bajo las polleras de Cristina». Esta declaración refleja la tensión interna entre diferentes sectores del peronismo, especialmente ante la proximidad de las elecciones internas.

Durante su entrevista, Quintela enfatizó la necesidad de un cambio en la forma en que se gestionan las decisiones en el PJ, sugiriendo que hace tiempo que no se llevan a cabo procesos internos adecuados. Criticó la práctica de manejar la política del partido a través de redes sociales, señalando la importancia de fomentar un diálogo más constructivo y directo entre los miembros. A pesar de su buena relación con Kirchner, el gobernador subrayó que es fundamental que el PJ se reorganice y se convierta en un frente unido para enfrentar las políticas del actual gobierno de Javier Milei.

En el contexto de la reciente marcha estudiantil y el veto presidencial a la ley de financiamiento universitario, Quintela ha instado a la unidad y a la movilización de todos los sectores del peronismo. A su juicio, el partido debe ser la «columna vertebral» de una resistencia efectiva ante lo que considera un ataque a los derechos de los argentinos. El gobernador también defendió a Axel Kicillof, quien ha sido objeto de críticas por parte de algunos sectores dentro de La Cámpora, destacando su labor en la gobernación de Buenos Aires y su relevancia en la toma de decisiones dentro del PJ.

Quintela dejó claro que su intención es recorrer las 23 provincias y que no permitirá que el partido se vea atrapado en conflictos innecesarios. A medida que se acercan las elecciones, su enfoque parece ser hacia una reestructuración del PJ que permita una mayor inclusión y participación de todos los sectores, evitando que el partido se convierta en un mero instrumento de la política centralizada desde Buenos Aires. Este llamado a la acción podría ser un indicativo de cómo se desarrollarán las dinámicas internas del peronismo en los próximos meses.