En un estado de emergencia financiera, el ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, busca armar un sindicato de bancos para juntar USD 5.000 millones y hacer frente a la decisión de China de no renovar el swap y a la caída de las estimaciones de la cosecha. Después de que el FMI le negara fondos frescos, Caputo está trabajando en un plan que consiste en obtener préstamos garantizados por el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), a una tasa del 7% en dólares. El objetivo es evitar una crisis financiera en el país.

El gobierno argentino se encuentra en una situación de emergencia financiera debido a dos factores principales: la caída de las estimaciones de la cosecha y la decisión de China de no renovar el swap por 6.000 millones de dólares. Ante esta situación, Caputo está buscando una solución novedosa para obtener los fondos necesarios y evitar una crisis. Al armar un sindicato de bancos y garantizar los préstamos con organismos internacionales, se espera que pueda reunir los USD 5.000 millones necesarios.

Caputo ha obtenido el respaldo de algunos bancos, como el Banco Santander, el BNP y el Banco Rothschild. Sin embargo, las negociaciones con los organismos multilaterales de crédito aún no están cerradas. A pesar de los obstáculos, se espera que Caputo pueda obtener los fondos necesarios para evitar la crisis financiera. Además, se espera que este préstamo a una tasa del 7% abra las puertas de Wall Street y mejore la situación crediticia del país.

Aunque este plan parece ser una solución temporal, se plantean dudas sobre su legalidad. Según la ley vigente de endeudamiento externo, cualquier nueva toma de deuda externa debe ser aprobada por ambas cámaras del Congreso.