Los principales bloques opositores en la Cámara de Diputados anunciaron que abandonarán el tono dialoguista del primer semestre y endurecerán su posición frente al oficialismo, negociando cada iniciativa de manera individual.
Tanto Juntos por el Cambio (PRO y UCR) como Hacemos Coalición Federal mostraron su descontento por incumplimientos de acuerdos previos por parte del gobierno. «No respetan lo pactado y eso erosiona la confianza», advirtió un legislador clave.
El jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, anticipó que ya no protegerán a La Libertad Avanza ante eventuales sanciones, luego del escándalo por la visita de sus diputados al represor Astiz. Además, reclamó una «salida institucional» al caso.
Por su parte, Miguel Pichetto (Hacemos Coalición Federal) fue contundente: «Si le pegás a un perro con un palo y después lo querés acariciar, te va a morder». Nicolás Massot, del mismo espacio, cuestionó las «prioridades trastocadas» del Ejecutivo.
En la UCR persisten las divisiones entre los sectores de Lousteau, Manes y De Loredo. Este último buscará llevar adelante «votaciones conjuntas, pero discutiendo ley por ley», comenzando por el régimen penal juvenil.
Las nuevas posturas opositoras quedarán en evidencia en las próximas sesiones, a partir de hoy en comisiones y el 7 de agosto en el recinto, cuando se espera un semestre legislativo de mayor confrontación.
