Una acalorada disputa interna sacude a los libertarios en Córdoba, luego que un sector acusara al jefe de bloque de Diputados, Gabriel Bornoroni, de maniobrar para derivar miles de cápitas del PAMI desde el emblemático Hospital Italiano al Sanatorio Parque, propiedad de su cuñado.

La polémica estalló cuando el legislador provincial Agustín Spaccesi denunció públicamente los supuestos planes de Bornoroni para trasladar cerca de 10.000 cápitas al sanatorio de Carlos Martínez Soto, esposo de Ana Bornoroni. «¿Me explican cómo van a atender a 10 mil jubilados con tan poca infraestructura?», cuestionó Spaccesi sobre las limitadas capacidades del Sanatorio Parque.

De concretarse el traspaso, implicaría una millonaria inyección de fondos que, según cálculos oficiales, rondaría los 500 millones de pesos mensuales. Fuentes del Hospital Italiano confirmaron a este medio haber recibido advertencias sobre la intención de quitarles 5.000 cápitas, aunque finalmente no se concretó.

Allegados a Bornoroni negaron cualquier avance en ese sentido durante la actual gestión del PAMI, argumentando que el Sanatorio Parque es prestador de larga data. No obstante, voces críticas dentro del propio espacio libertario advierten un potencial «negocio» y un conflicto de intereses.

En medio de estas tensiones internas, Bornoroni encara otros frentes abiertos como el repudio transversal por la visita de legisladores libertarios a represores detenidos, además de los cuestionamientos por su silencio ante denuncias de corrupción contra una diputada de su bloque.

Esta crisis pone al descubierto las divisiones que persisten en el seno del libertarismo cordobés, amén de las sospechas sobre posibles maniobras con fines personales en torno a organismos claves como el PAMI.