se han intensificado las negociaciones entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA) en relación a las próximas elecciones primarias en la ciudad de Buenos Aires. Según un informe, Diego Santilli, figura clave del PRO, ha estado recibiendo numerosos mensajes en su WhatsApp tras una reunión con Eduardo “Lule” Menem, quien es considerado un aliado cercano de Karina Milei, líder de LLA. Esta reunión se produjo justo antes de un encuentro formal del PRO encabezado por Mauricio Macri, lo que ha generado especulaciones sobre un posible acercamiento entre ambas fuerzas políticas.

Un diputado del PRO ha señalado que «la cosa se está construyendo de a poco», sugiriendo que no se debe esperar un cambio radical de un día para otro. En medio de este clima de incertidumbre, algunos dirigentes del PRO, especialmente en la provincia de Buenos Aires, han expresado su «desesperación» por cerrar un acuerdo con el Gobierno, lo que podría implicar candidaturas bajo el sello de LLA. Esta situación ha llevado a cuestionar la relevancia del liderazgo de Macri, ya que las encuestas indican un desgaste significativo de la marca PRO, mientras que LLA ha ganado terreno.

La dinámica en la ciudad de Buenos Aires se presenta como un desafío para el PRO, que enfrenta un panorama electoral complicado. La influencia de Karina Milei sobre la administración macrista ha generado tensiones, y su relación con otros miembros del PRO se ha vuelto cada vez más tensa. En este contexto, Adrián Menem, hermano de Martín Menem, ha estado muy activo en la política, organizando encuentros y buscando influir en las decisiones estratégicas de su hermano y de LLA.

Por otro lado, el ex jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, se encuentra en una encrucijada, considerando sus próximos pasos mientras enfrenta una creciente presión interna. La situación se complica aún más con la posibilidad de que el calendario electoral se desdoble, lo que podría alterar las dinámicas de poder en la ciudad. En este escenario, las alianzas y los movimientos estratégicos son cruciales, y se espera que las decisiones tomadas en las próximas semanas definan el rumbo de las elecciones.