La poderosa Secretaria General, Karina Milei, marcó territorio esta semana al pedir disculpas a Francia por dichos de Victoria Villarruel, sin consultar a la Vicepresidenta ni involucrar a la Cancillería. Un movimiento que dejó en claro quién manda.

Pero no se detuvo ahí. Milei ya absorbió Marca País y se alista para sumar otras áreas clave como Cultura, actualmente bajo la cartera de Sandra Pettovello. Aunque desde ese ministerio lo niegan, en los pasillos se especula con el inminente traspaso.

La estrategia es clara: Karina busca acumular espacios con llegada territorial para hacer política de base, aprovechando su manejo de la estructura de ANSES a través de su alfil Eduardo Menem. Algunos auguran que hasta podría formalizar el control de esa caja previsional.

En su andar arrollador, Milei no dudó en dejar de lado a la Canciller Diana Mondino, vedada de participar en el gesto diplomático hacia Francia. Una señal más de que solo quedan funcionarios afines o prescindibles para la nueva arquitecta del poder.

La hermana del Presidente sigue sumando influencia sin descuidar las formas. Esta semana se la vio tomada de la mano de Pettovello, aunque en privado critican su falta de impronta política. Jaque mate: sus movidas construyen una imagen de liderazgo indiscutible.