El Gobierno ha detectado una serie de irregularidades en el PAMI (Programa de Atención Médica Integral) que incluyen recetas médicas falsas, gastos políticos injustificados y un déficit financiero significativo. Según el vocero presidencial, Manuel Adorni, estas acciones han llevado a la obra social de los jubilados al borde de una debacle financiera. Desde el cambio de gobierno el 10 de diciembre, se han realizado recortes de gastos políticos por un total de 90 mil millones de pesos, lo que ha permitido evitar una situación aún más crítica. Estas revelaciones se dieron a conocer durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, donde Adorni describió el despilfarro y la falta de gestión de la administración anterior en el PAMI.

El informe presentado por el Gobierno revela que, en marzo del año pasado, el PAMI ya presentaba un déficit de 6 mil millones de pesos, el cual se duplicó en septiembre llegando a los 51 mil millones de pesos. Esta tendencia empeoró a lo largo del año y en noviembre el déficit alcanzó los 92 mil millones de pesos. Entre las irregularidades detectadas se encuentra la venta de recetas falsas por parte de algunos profesionales, quienes se aprovechaban de las deficiencias del sistema. Además, el PAMI sufrió un hackeo informático que dejó expuesta la información personal de más de 5 millones de afiliados, poniéndolos en riesgo de estafas y otros delitos.

Ante esta situación crítica, el Gobierno ha tomado medidas para evitar el colapso financiero del PAMI. El vocero presidencial destacó los recortes de gastos políticos y la eliminación de cargos innecesarios dentro de la institución. Esteban Leguízamo, director ejecutivo del PAMI, aseguró que la provisión de medicamentos y las prestaciones para los jubilados están garantizadas. A pesar de la crisis económica del instituto, el programa de medicamentos gratuitos continuará activo y se está negociando un convenio con la industria farmacéutica para asegurar la cobertura a todos los afiliados.