El Gobierno argentino ha decidido revisar todos los contratos y acuerdos relacionados con la estación de observación espacial que China instaló en Neuquén en 2012. Sin embargo, por el momento no se llevará a cabo ninguna visita ni inspección técnica a la base. Esta decisión ha generado hermetismo y se espera que el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, sea quien defina el siguiente paso a seguir. El anuncio de esta revisión se produce después de que el embajador de Estados Unidos en Argentina mencionara la presencia de la base china como uno de los temas en la agenda bilateral.

Estados Unidos teme que la estación pueda estar realizando labores de espionaje o seguimiento, a pesar de que los acuerdos bilaterales prohíben cualquier actividad militar. La jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, se reunió con funcionarios argentinos para discutir el tema durante su visita a Buenos Aires.

El jefe de Gabinete, Nicolás Posse, será el encargado de analizar la documentación relacionada con la base china y determinar si existen irregularidades o incumplimientos en los contratos. Hasta que se realice esta revisión, no se llevará a cabo ninguna visita o inspección técnica en la estación. La Embajada de China en Argentina ha desmentido las especulaciones sobre una supuesta base militar y se espera que se fortalezca la relación bilateral entre ambos países.

La base china en Neuquén ha generado polémica y sospechas sobre los secretos que podrían estar ocultando. Aunque decenas de personas que han participadod e actividades en el lugar afirman que es imposible hacr tareas com las denunciadas porque es tecnología apta para otro tipo de investigaciones.