El Gobierno confía en que el Senado aprobará la suspensión de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), mientras el Gobierno observa de cerca el avance de la nueva ley de Ficha Limpia. Después de un exitoso inicio legislativo en la Cámara de Diputados, donde se aprobaron tres proyectos, el oficialismo se prepara para enfrentar nuevos desafíos en el Senado.

La reciente media sanción para suspender las PASO fue celebrada por las autoridades nacionales, quienes consideran que esta medida es crucial para una gestión más eficiente de los recursos públicos. El subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem, destacó que esta decisión, junto con la implementación de la Boleta Única de Papel, fortalecerá el proceso electoral.

Sin embargo, el próximo martes se presentará una prueba de fuego para el Gobierno, ya que se discutirán otros proyectos que no cuentan con el mismo consenso. Entre ellos, la ley de quebrantos y la Ficha Limpia, que enfrenta oposición del PRO y la Unión Cívica Radical (UCR). Sin cambios significativos en el texto, estas iniciativas podrían no obtener la aprobación necesaria.

En el Senado, la vicepresidenta Victoria Villarruel está a la espera de definir el cronograma de trabajo para las próximas sesiones, donde se debatirán las PASO y otros proyectos. Aunque el oficialismo tiene esperanzas de que la Ficha Limpia sea aprobada en Diputados, su futuro en el Senado es incierto, especialmente ante la resistencia del kirchnerismo.

El Gobierno no descarta extender las sesiones extraordinarias si es necesario, lo que podría facilitar la discusión de otros proyectos importantes, como la ley anti mafia y los nombramientos a la Corte Suprema. A pesar de su condición de minoría, el oficialismo está motivado por los triunfos recientes y busca mantener la racha positiva en el Congreso.