La decisión del oficialismo de no buscar la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) parece responder a la falta de apoyo suficiente para su aprobación en el Congreso. En cambio, el gobierno de Javier Milei confía en que podría lograr la suspensión de las primarias, apoyándose en los gobernadores. Durante la primera semana de sesiones extraordinarias, las negociaciones han mostrado escaso progreso, a pesar de la presión para tomar decisiones rápidas. Aunque el oficialismo planea llevar a cabo sesiones el 6 y el 11 de febrero, aún no se han concretado reuniones significativas entre los líderes de los bloques dialoguistas y el presidente de la Cámara de Diputados para discutir los votos y posibles modificaciones a las propuestas.
Desde el oficialismo se ha dejado claro que están abiertos a realizar ajustes, siempre que se mantenga el «espíritu de los proyectos», aunque la Casa Rosada ha mostrado reticencias a ceder ante la oposición. En una reunión reciente, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, recibió a los líderes de los bloques del PRO y la UCR, quienes reafirmaron su apoyo a la nueva versión del proyecto de Ficha Limpia y otras iniciativas relacionadas.
Sin embargo, la reforma electoral, que incluye la eliminación de las PASO y cambios en el financiamiento de los partidos, ha encontrado serias objeciones. El PRO prefiere suspender las primarias durante este año en lugar de eliminarlas de forma definitiva, mientras que la UCR sugiere modificarlas para que sean más limitadas y menos costosas. A pesar de las tensiones, los libertarios anticipan que la suspensión de las PASO será aprobada, confiando en que tanto el radicalismo como el peronismo aportarán los votos necesarios, impulsados por la presión de sus gobernadores.
La falta de claridad en el peronismo complica aún más las negociaciones, ya que otros partidos también se ven influenciados por esta incertidumbre. La bancada que lidera Germán Martínez no ha programado reuniones para unificar criterios, esperando una señal clara de Cristina Kirchner, quien se encuentra enfocada en la interna de la provincia de Buenos Aires. La decisión de suspender las PASO a nivel nacional podría facilitar que el gobernador Axel Kicillof desdoble las elecciones en su provincia, algo que Kirchner rechaza.
El próximo martes, Martín Menem se reunirá con los líderes de los bloques dialoguistas para buscar acercamientos y comenzar a trabajar en posibles modificaciones. El gobierno también considera priorizar el proyecto de Ficha Limpia, que cuenta con mayor consenso, para dejar más tiempo para negociar con el peronismo.
