La tensa relación entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich se hizo evidente en las horas previas a la asunción de los nuevos senadores, a raíz del caso de Lorena Villaverde, senadora electa por Río Negro, acusada de presuntos vínculos con el narcotráfico. La falta de votos para aprobar su pliego llevó al oficialismo a dar marcha atrás y devolver el tema a la comisión de Asuntos Constitucionales.

La decisión se tomó en la reunión de Labor Parlamentaria, donde el oficialismo solicitó que el dictamen sobre el pliego de Villaverde volviera a comisión, evitando así una votación que se preveía desfavorable. Esta situación generó cortocircuitos entre Villarruel y Bullrich, quienes mantienen una relación distante.

La polémica en torno a Villaverde surgió por sus presuntos vínculos con el empresario Fred Machado, extraditado a Estados Unidos por narcotráfico. Además, se recordó que en 2002 Villaverde fue detenida en Florida por presunto tráfico de drogas. El gobierno intentó impugnar también a los senadores electos Jorge Capitanich y Martín Soria, pero estos pedidos no prosperaron. Villarruel buscó despegarse de la defensa de Villaverde, dejando en manos de Bullrich la tarea de conseguir los votos necesarios para aprobar su pliego, algo que finalmente no ocurrió.