A partir del 1 de enero de 2026, el Gobierno Nacional implementará modificaciones en el esquema de subsidios a la energía eléctrica, el gas y las garrafas, afectando a millones de hogares en todo el país. El objetivo principal es focalizar la asistencia estatal en aquellos que realmente la necesitan, optimizando el gasto público y dando continuidad al plan de ajuste fiscal para el próximo año.
Una de las medidas más importantes es la eliminación de la segmentación de tarifas vigente desde 2022, dando paso a un nuevo sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Bajo este esquema, se simplificará la clasificación de los usuarios en dos categorías: aquellos que recibirán subsidios y aquellos que no. Se estima que alrededor de 7.500.000 familias perderán los subsidios, representando un 45% de la población total.
Los subsidios se aplicarán sobre un tope de consumo de 300 kWh mensuales durante el verano y el invierno, y de 150 kWh mensuales en otoño y primavera. Los usuarios que mantengan el subsidio pagarán el 50% del costo real de la energía consumida dentro de estos límites, con una bonificación adicional del 25% que se reducirá gradualmente a lo largo de 2026. En cuanto al gas, se unificarán los precios mayoristas a lo largo de todo el año en 3,80 dólares por millón de BTU. El Gobierno ha asegurado que no será necesario volver a registrarse para acceder a los subsidios, utilizando la información ya disponible en las bases de datos existentes.
