Una alta funcionaria del Ministerio de Economía, Ornella Calvete, ha presentado su renuncia tras el hallazgo de una considerable suma de dinero en efectivo en su domicilio. La dimisión se produce luego de que trascendiera públicamente que la justicia encontró alrededor de 700 mil dólares, además de otras divisas, durante un allanamiento realizado el pasado 9 de octubre. Calvete, quien se desempeñaba como directora nacional de Desarrollo Regional y Sectorial, es hija de Miguel Ángel Calvete, señalado por la justicia federal como el presunto recaudador de coimas para funcionarios libertarios en el marco del escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
La investigación judicial, liderada por el fiscal federal Pablo Picardi, ha revelado una compleja red de corrupción. Miguel Ángel Calvete, conocido por su rol como representante de supermercadistas chinos, habría documentado meticulosamente en cuadernos un esquema de sobornos. Estas anotaciones detallan porcentajes cobrados a droguerías y licitaciones de servicios, y mencionan a figuras como los Menem, Florencio Randazzo y el ex marido de la diputada electa Karen Reichardt, así como a Fred Machado. El fiscal Picardi acusa a Calvete padre, junto a Diego Spagnuolo y otros catorce exfuncionarios, de integrar una organización ilícita dedicada a manipular compras de «Prestaciones e Insumos de Alto Costo y Baja Incidencia» (PACBI), destinadas a tratamientos costosos o enfermedades raras.
La implicación de Ornella Calvete en esta trama se desprende de comunicaciones interceptadas. En chats con su padre, la exfuncionaria parece estar al tanto y ser parte del sistema de recaudación ilegal. Un ejemplo revelador es una conversación del 10 de septiembre de 2025, donde Ornella insiste a su padre sobre un contacto de «Ortopedia Alemana». Tras confirmarse una reunión, ella le expresa: «si todo sale bien, le compra algo lindo: ‘un tambo, una granja, lo que quieras'». A lo que Miguel Ángel Calvete responde: «No hace falta… con el 3% a KM está perfecto'».
Lo más sorprendente es que, casi un mes antes del allanamiento en su casa, Ornella Calvete habría alertado a su padre sobre la posibilidad de una irrupción policial. En esa conversación, le sugirió que, en caso de que encontraran el dinero, él debía asumirlo como propio. «Por si entran acá y me ven con mosssca (sic)», le dijo, y preguntó si una empresa vinculada a su padre tenía «cash blanco», añadiendo «o digo que me lo prestó alguien, olvidate». Estos elementos refuerzan la hipótesis de una operación coordinada y con un alto grado de impunidad.
