El oficialismo se enfrenta a una posible derrota en el Senado que, paradójicamente, podría servir a sus propios intereses. La asunción de Lorena Villaverde, legisladora electa por La Libertad Avanza, se encuentra en vilo debido a antecedentes por narcotráfico en Estados Unidos además de un tendal de causas penales abiertas por denuncias de estafas en su provincia. A pocos días de la sesión donde se dictaminarán los pliegos de los nuevos senadores, la oposición ha puesto en marcha una estrategia para impedir que la representante rionegrina jure su cargo, generando un debate intenso sobre sus antecedentes.

Aunque algunos dentro del oficialismo contemplan la posibilidad de defender la banca de Villaverde, una facción importante ya da por sentado un resultado adverso y, de hecho, no planea realizar esfuerzos significativos para revertirlo. Una fuente parlamentaria cercana a las negociaciones explicó que «Tengo entendido que saldría el rechazo y que no habría demasiada insistencia por parte nuestra, porque como queremos presionar por Ficha limpia, defenderla no ayudaría». Esta postura revela una estrategia política: utilizar el caso de Villaverde como un catalizador para reflotar la discusión sobre el proyecto de «Ficha Limpia», una iniciativa que busca inhabilitar a candidatos con condenas firmes por delitos contra la administración pública y que fue rechazada en el Senado en mayo pasado.

La senadora electa ha sido vinculada a un incidente ocurrido hace tiempo en Florida, Estados Unidos, donde fue detenida por transportar cocaína y por intentar comprar un kilogramo durante una investigación encubierta en la que era investigada. Ante el escándalo, Villaverde difundió videos durante su campaña en los que se sometía a pruebas de drogas para demostrar su inocencia, afirmando: “El screening de laboratorio dio exactamente negativo ante todas estas sustancias, ni cocaína, ni marihuana, ni anfetaminas, ni opiáceos, ni éxtasis”. Estos exámenes nada tiene que ver con las causas, sino a consumo personal, que andie le reclama. Sin embargo, el peronismo ha logrado incluir la impugnación de su pliego en el temario de la comisión de Asuntos Constitucionales, contando con el respaldo necesario para avanzar. En caso de que su asunción sea rechazada, su lugar sería ocupado por Enzo Fullone, quien figura como suplente en la lista y actualmente trabaja en Vialidad Nacional en Río Negro. Este escenario se suma a otros intentos de la oposición por impugnar las bancas de figuras como Patricia Bullrich y Nadia Márquez, en un contexto de alta tensión legislativa.