Estados Unidos y Argentina han sellado un acuerdo comercial bilateral, anunciado por la Casa Blanca, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico y fortalecer la alianza entre ambas naciones. Este pacto, que se venía gestando desde hace meses, establece un marco general que busca expandir las oportunidades, abarcando desde la reducción de aranceles hasta la cooperación en propiedad intelectual y comercio digital. El canciller Pablo Quirno celebró el entendimiento, destacando que «crea las condiciones para aumentar las inversiones de Estados Unidos en Argentina» y que incluye «reducción de tarifas para industrias claves aumentando el comercio bilateral».
Entre los puntos más relevantes para Argentina, se destaca la ampliación del acceso para la carne bovina al mercado estadounidense, un aspecto que el propio Donald Trump había anticipado, sugiriendo que la compra de carne argentina podría ayudar a bajar los precios en EE.UU. Además, se prevé un acceso preferencial para exportaciones argentinas de medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnología de la información y vehículos automotores. Como contraparte, Argentina se compromete a abrir su mercado al ganado bovino vivo y aves de corral estadounidenses, simplificar procesos de registro para productos cárnicos de EE.UU., y no restringir el uso de ciertas denominaciones para quesos y carnes.
El sector farmacéutico es uno de los que experimentará cambios significativos. El acuerdo implica que la ANMAT podría reconocer certificaciones de la FDA, agilizando la importación de ciertos medicamentos. Asimismo, Argentina reforzará su compromiso con la propiedad intelectual, abordando las preocupaciones del «Informe Especial 301» de Estados Unidos, especialmente en criterios de patentabilidad y el otorgamiento de patentes. Mientras que la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), que agrupa a laboratorios extranjeros, celebra este «paso significativo» para el acceso a la innovación y el fortalecimiento del sistema de patentes, las cámaras nacionales como CILFA se muestran más cautas, abogando por una «propiedad intelectual balanceada» y esperando conocer el texto completo para evaluar los impactos.
El anuncio de este acuerdo, que el presidente Javier Milei calificó como una «tremenda noticia», se demoró más de lo previsto, en parte debido a controversias internas en Estados Unidos relacionadas con la ayuda financiera a Argentina y las protestas de agricultores estadounidenses por el posible aumento de la cuota de carne argentina. A pesar de los detalles aún por definir, el Gobierno argentino subraya que el país ingresa a un «grupo selecto de naciones con preferencias comerciales», lo que representa un reconocimiento al programa económico actual y abre nuevas oportunidades para la competitividad y el crecimiento.
