Mercado Libre, bajo la conducción de Juan Martín de la Serna en Argentina y con Marcos Galperín próximo a dejar su cargo como CEO en enero de 2026, ha planteado una paradoja aparente: aunque su nombre evoca un mercado abierto y libre, la empresa está solicitando al Gobierno regulaciones específicas para las plataformas chinas como Temu y Shein, con las que compite en la región. De la Serna advirtió que la entrada masiva de productos de bajo costo provenientes de China genera una competencia desigual, afectando a las pequeñas y medianas empresas locales, que representan la mayoría del volumen de ventas de Mercado Libre.

El argumento central es que, sin un marco regulatorio equitativo, el mercado no es realmente libre ni justo, ya que estas plataformas asiáticas aprovechan ventajas como la importación masiva y precios muy bajos, lo que puede socavar el tejido productivo local y poner en riesgo empleos. Por eso, Mercado Libre pide que se establezcan reglas claras que nivelen el terreno de juego, protegiendo la producción y el empleo nacionales.

En definitiva, lejos de rechazar la competencia, Mercado Libre busca que esta se dé bajo condiciones que no perjudiquen a la economía local ni a sus propios vendedores. Así, la empresa defiende un mercado libre, pero con regulaciones que garanticen la sostenibilidad y equidad para todos los actores involucrados.