Axel Kicillof presentó el presupuesto para la provincia de Buenos Aires correspondiente a 2026, en un acto realizado en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno, con la presencia de intendentes, legisladores y representantes de organizaciones sociales. El proyecto incluye un pedido de endeudamiento por 3.035 millones de dólares, una cifra que supera ampliamente el monto solicitado el año anterior y que se presenta como un eje central para el financiamiento provincial. El gobernador insistió en la necesidad de que la Legislatura apruebe no solo el presupuesto, sino también una Ley Fiscal que contemple ajustes en los valores impositivos, advirtiendo que sin ese financiamiento los vencimientos de deuda igual deberán afrontarse.
Un punto destacado del proyecto es la creación de un fondo de infraestructura destinado a los intendentes, que estará directamente vinculado al endeudamiento solicitado. Esto significa que los recursos para los municipios dependerán de la deuda que tome el gobierno provincial, un aspecto que ha generado rechazo tanto en la oposición como en algunos jefes comunales, quienes reclaman certezas sobre el monto y la posibilidad de destinar esos fondos a necesidades urgentes como el pago de salarios y no exclusivamente a obra pública. La negociación en la Legislatura se anticipa compleja, con la oposición exigiendo modificaciones y cargos en organismos de control a cambio de su apoyo.
El presupuesto llega tras dos años sin una ley aprobada, ya que en 2024 no se envió presupuesto y en 2025 las negociaciones fracasaron. Kicillof busca aprobarlo antes del 10 de diciembre con la actual conformación legislativa, aunque los tiempos son ajustados y la oposición, especialmente los bloques del PRO y la UCR, que tienen la llave para la mayoría especial requerida para el endeudamiento, se muestran cautelosos. Además, la interna dentro del peronismo bonaerense añade un factor más a la negociación, con tensiones que podrían influir en el proceso de aprobación.
