El presidente Javier Milei mantuvo un encuentro clave con un grupo numeroso de gobernadores, en el que recibió señales positivas para avanzar con las reformas que planea impulsar en el Congreso. Sin embargo, los mandatarios provinciales aprovecharon la reunión para reclamar la apertura de una discusión sobre el reparto de fondos, especialmente en relación a la coparticipación del impuesto a los combustibles líquidos, un tema que genera tensiones desde hace meses entre la Casa Rosada y las provincias.
Durante más de dos horas en la Casa Rosada, Milei y su gabinete expusieron los principales ejes de la agenda: reforma fiscal, modernización laboral, nuevo Código Penal y Presupuesto 2026. Aunque el presidente mostró disposición para dialogar y avanzar en estas iniciativas, los gobernadores insistieron en la necesidad de revisar la distribución de recursos, proponiendo que una mayor porción del gravamen a los combustibles se destine directamente a las provincias. Actualmente, solo un 10,40% de ese impuesto llega a las jurisdicciones, mientras que los gobernadores buscan aumentar ese porcentaje al 58,36%, disolviendo varios fondos fiduciarios para lograrlo.
El ida y vuelta fue claro: Milei generalmente mostró acuerdo con algunas de las reformas planteadas, pero se mostró más cauteloso o reticente respecto a modificar el esquema de reparto de fondos, un tema que seguirá en la agenda de negociaciones. Los gobernadores, por su parte, dejaron en claro que el apoyo a las reformas estará condicionado a avances en la distribución de recursos, lo que marca un desafío para el gobierno libertario en su intento de consolidar una coalición sólida.
La reunión contó con la presencia de 20 gobernadores y varios ministros, y se espera que continúen las conversaciones para encontrar consensos que permitan avanzar en la agenda legislativa sin descuidar las demandas provinciales. Este diálogo será clave para definir el rumbo político y económico de la gestión que comenzará el 10 de diciembre.
