El presidente Javier Milei dará este jueves un primer paso hacia la apertura al diálogo con los gobernadores provinciales, en un encuentro clave que se realizará en la Casa Rosada. La reunión, prevista para las 17 horas, buscará retomar el vínculo con los mandatarios y comenzar a consensuar las reformas que el Ejecutivo pretende impulsar en el Congreso durante el próximo año. Entre los temas centrales estarán el Presupuesto 2026, así como las modificaciones en los sistemas laboral y tributario, que están siendo elaboradas bajo la supervisión del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Hasta el momento, la convocatoria incluye a unos 17 gobernadores confirmados, con la expectativa de sumar hasta 20 participantes. Entre los asistentes figuran mandatarios de diferentes fuerzas políticas, tanto aliados como algunos que mantienen posturas más opositoras, aunque con voluntad de diálogo. Entre los confirmados están Carlos Sadir (Jujuy), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), y Gustavo Sáenz (Salta), entre otros. Algunos gobernadores, como Martín Llaryora (Córdoba) y Claudio Vidal (Santa Cruz), aún no confirmaron su presencia, mientras que otros, como Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), fueron descartados de la convocatoria.
Este gesto de apertura busca mostrar un compromiso del Gobierno nacional para avanzar en acuerdos que permitan traducir en leyes los puntos del Pacto de Mayo, firmado en 2024, que incluye reformas estructurales en materia económica y laboral. La mesa federal que acompaña a Milei en esta iniciativa está integrada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y los ministros del Interior y Economía, Lisandro Catalán y Luis “Toto” Caputo, respectivamente.
El encuentro representa un cambio en la estrategia del oficialismo tras la derrota electoral en Buenos Aires, con el objetivo de fortalecer el diálogo con las provincias y consolidar el músculo político necesario para impulsar las reformas. Aunque las negociaciones específicas quedarán en manos de los equipos técnicos, esta primera reunión es clave para marcar el rumbo de la gestión y buscar consensos amplios en un contexto político complejo.
