Dos periodistas fueron víctimas de amenazas tras revelar información vinculada a una causa narco que involucra a la candidata oficialista Lorena Villaverde, de La Libertad Avanza, en Río Negro. Felicitas Bonavitta, periodista de AM 530, recibió en redes sociales un mensaje escalofriante que decía “merece ser descuartizada” luego de difundir un informe sobre los antecedentes penales de Villaverde en Estados Unidos. El agresor eliminó su cuenta poco después de viralizarse la amenaza. La comunidad periodística y diferentes sectores políticos repudiaron el ataque y manifestaron su apoyo a Bonavitta.

Por otro lado, Nicolás Wiñazki, periodista de Clarín, también fue amenazado por Villaverde luego de que revelara un informe en el que se detallaba cómo la diputada estuvo involucrada en una compra de cocaína en Miami, según consta en una causa judicial estadounidense. Durante la transmisión, Villaverde le envió un mensaje intimidatorio por WhatsApp. Este hecho generó una fuerte reacción política: Facundo Manes, diputado y candidato, anunció que presentaría un proyecto para expulsar a Villaverde de la Cámara Baja por “indignidad”. Manes calificó al narcotráfico como la mayor amenaza para la democracia en América Latina y pidió construir un frente transversal para combatirlo.

Estas denuncias y amenazas complican la campaña de Villaverde en Río Negro, donde según sondeos, su principal rival, Martín Soria, lleva una ventaja significativa. Mientras tanto, desde el entorno de Villaverde aseguran que todos los cargos en Estados Unidos fueron desestimados y atribuyen las acusaciones a maniobras políticas del kirchnerismo. Sin embargo, la situación expone un clima de tensión y violencia contra la prensa que investiga casos sensibles relacionados con la política y el narcotráfico.