El presidente Javier Milei y el empresario Federico “Fred” Machado, acusado por vínculos con el narcotráfico y detenido en Neuquén, comparten al mismo abogado: Francisco Oneto. Este penalista, conocido por su estilo frontal y provocador, se ha convertido en una figura clave dentro del círculo legal del oficialismo libertario, defendiendo además a otros personajes polémicos como Leonardo Cositorto, Máximo Thomsen y José Luis Espert.
Oneto, egresado de la UBA en 2012, se autodenomina “abogado nivel Dios” y ha ganado notoriedad por su presencia mediática y su actitud desafiante en tribunales. Representa a Milei en diversas causas, incluyendo demandas contra periodistas y opositores, y ha liderado la defensa en casos complejos como la querella por espionaje ilegal y el expediente sobre la criptomoneda $Libra. Por otro lado, también lleva la defensa de Machado en el proceso que busca frenar su extradición a Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones por lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
La relación entre Oneto y Milei se consolidó tras la salida del anterior abogado del presidente, Diego Spagnuolo, y se fortaleció a través de conexiones compartidas con figuras del ámbito político y judicial. Además, Oneto ha defendido a otros personajes controvertidos, lo que refleja su perfil de abogado dispuesto a asumir causas difíciles y a menudo polémicas.
Este vínculo legal entre Milei y Machado, junto con la defensa de otros clientes cuestionados, genera inquietudes sobre la red de influencias y estrategias dentro del oficialismo. La figura de Oneto simboliza la mezcla de confrontación pública y blindaje jurídico que caracteriza al entorno del presidente y sus aliados más cercanos.
