El Gobierno logró aprobar en general la ley omnibus en la Cámara de Diputados, pero aún hay temas pendientes que deben resolverse. Entre ellos se encuentran las privatizaciones y el permiso para tomar deuda externa. Los libertarios, con el apoyo del PRO, el bloque de Pichetto y parte de la UCR, lograron obtener 144 votos a favor y 109 en contra para darle media sanción al dictamen de mayoría. Sin embargo, aún falta resolver un tercio de los más de 600 artículos de la ley, incluyendo las privatizaciones y el permiso para endeudarse sin pasar por el Congreso. A pesar del avance en la aprobación, la relación del Gobierno con el Congreso ha quedado desgastada y se esperan más dificultades para tratar las próximas leyes.
Según fuentes cercanas a las negociaciones, un tercio de la ley cuenta con los votos necesarios para su aprobación, y hay un acuerdo avanzado para votar otros 170 artículos. Sin embargo, el tema más complejo a resolver son las privatizaciones, ya que enfrentan resistencia por parte del bloque radical. La venta de las acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) cuenta con un acuerdo casi asegurado, al igual que las siete facultades delegadas por un año que recibiría Milei. Otro punto de desacuerdo importante es el articulado que permitiría al ministro de Economía, Luis Caputo, endeudarse sin necesidad de pasar por el Congreso.
A pesar de la aprobación en general de la ley, el proceso ha sido problemático y desgastante para el Gobierno. Los diputados aliados han acusado a sus propios colegas de coimeros y el proceso ha sido calificado como un desastre. El gobernador cordobés, Martín Llaryora, ha logrado asegurar una mayoría para aprobar la coparticipación del impuesto País, lo que pone al Presidente en una situación vulnerable en el Congreso. Aunque la votación en general despeja la urgencia de Milei por obtener una victoria, aún queda por resolver los puntos más controvertidos de la ley.

