El Gobierno recibió el desembolso aprobado del Fondo Monetario Internacional (FMI) por un total de USD 4.700 millones y ha utilizado parte de esa suma para pagar los vencimientos pendientes al propio organismo, que ascienden a USD 2.800 millones. Según fuentes oficiales, este desembolso permitirá cancelar los vencimientos tanto del capital que vencía hoy como de los intereses correspondientes al 1° de febrero. El Banco Central ha informado que las reservas brutas cerraron en USD 27.635 millones, lo cual representa un incremento de USD 2.527 millones en comparación con el día anterior. Cabe mencionar que el desembolso del FMI estaba previsto para ser de USD 4.700 millones, pero se descontaron los pagos inmediatos. Mañana se descontarán otros USD 840 millones de las reservas.

El desembolso del FMI está compuesto por USD 3.300 millones correspondientes al último desembolso de 2023, los cuales se adeudaban debido a los incumplimientos de las metas de septiembre durante el gobierno anterior. Además, se han adelantado unos 800 millones de DEG (Derechos Especiales de Giro) correspondientes a marzo, así como una porción menor de los desembolsos previstos para junio y septiembre. Con este dinero, el Gobierno argentino podrá hacer frente a sus obligaciones de pago al FMI hasta abril. Es importante destacar que el Gobierno también ha tomado un préstamo de USD 920 millones del banco regional CAF, el cual se espera que se restituya en algún momento.

Este desembolso del FMI marca una nueva etapa en la relación entre Argentina y el organismo financiero. El programa acordado había enfrentado dificultades a lo largo de 2023 debido a los incumplimientos de metas fiscales y de reservas, así como a las decisiones de política económica que desviaron al gobierno de Alberto Fernández y al ministro Sergio Massa de los objetivos anuales. El FMI consideró que el programa había «descarrilado», por lo que las negociaciones con las nuevas autoridades argentinas se centraron en volver a poner en marcha el programa. Según Reuters, estas últimas conversaciones incluyeron la postergación de la última revisión trimestral hasta noviembre, lo que podría abrir la puerta a la negociación de un nuevo acuerdo financiero a finales de este año.