Tres concejales salteños han presentado su renuncia a sus cargos debido a sus bajos sueldos. Estos concejales pertenecen a las localidades de General Güemes y Campo Santo, en la provincia de Salta. Se espera que más renuncias se produzcan antes del inicio del período de sesiones ordinarias, programado para el 1° de marzo.
Los concejales salientes, Alejandra Barrionuevo y Francisco Salcedo de General Güemes, y Daniel Rallé de Campo Santo, solicitaron ejercer sus funciones «ad honorem» para poder continuar en sus actividades privadas. Criticaron la norma que los obliga a pedir licencia sin goce de sueldo en sus empleos principales y que solo les otorga una remuneración de alrededor de 150.000 pesos por su cargo municipal.
Barrionuevo, la primera en renunciar, expresó que fue una decisión dolorosa pero necesaria debido a la necesidad de sostener a su familia. Salcedo propuso ejercer como concejal «ad honorem» pero consideró que sus horarios laborales no le permitirían realizar una buena gestión. Por su parte, Rallé solicitó licencia como concejal para asumir como gerente general del Hospital Joaquín Castellanos, y es probable que también renuncie cuando comiencen las sesiones ordinarias.
El presidente del Concejo Deliberante de General Güemes, Juan Pablo Robles, afirmó que prácticamente trabajan «ad honorem» y que la gente tiende a pensar que es su obligación brindar asistencia económica. “Prácticamente, trabajamos ad honorem, pero la gente piensa que es nuestra obligación hacer asistencia, nos piden constantemente plata para medicamentos, alimentos, chapas o cualquier cosa que necesiten, cuando nosotros no podemos comprar medicamentos para nuestros hijos” manifestó el presidente del Concejo Deliberante de General Güemes, Juan Pablo Robles.
Según el gobierno salteño, se estima que cada concejal percibiría un salario de 150.000 pesos, lo que significaría un aumento del 50% en comparación con el año anterior.
