El Gobierno incluyó en el proyecto de Ley Ómnibus la derogación de la Ley de Zonas Frías, la cual otorgaba descuentos en el pago de la energía a los habitantes de zonas desfavorecidas en términos climáticos. Esta medida beneficiaba a más de 4 millones de usuarios del gas residencial por redes. La intención del Gobierno es reemplazar este esquema por una canasta básica energética que tome en cuenta el consumo en diferentes regiones del país. La Secretaría de Energía está trabajando en la conformación de esta nueva segmentación de subsidios, que entraría en vigencia a partir de abril.
En el proyecto de Ley Ómnibus se establece la derogación de los beneficios reconocidos por la Ley de Zonas Frías. Además, se habilita al Poder Ejecutivo a modificar, transformar y/o eliminar los fondos fiduciarios del sector energético, incluyendo los destinados a subsidios. El Secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, explicó que se está preparando un nuevo esquema de subsidios a la energía, que se conectará con los ingresos totales del grupo conviviente. Habrá varias canastas diferentes, por zona, y en la Patagonia se incluirá el subsidio de zona fría. Aunque habrá una reconfiguración de los subsidios, el subsidio de zona fría no será eliminado.
La derogación de las Zonas Frías generó preocupación entre los habitantes de estas áreas y las empresas de transporte y distribución de gas. Según el economista Julián Rojo, actualmente hay 4.1 millones de usuarios alcanzados por la Ley de Zonas Frías. Por otro lado, las empresas solicitaron recomposiciones en las tarifas que podrían llegar hasta el 700%. El Gobierno deberá convocar a una audiencia pública específica sobre este tema antes de implementar cualquier cambio en las tarifas.

