Javier Milei se encuentra en una semana crucial para su gestión, ya que espera obtener la media sanción de la Ley Ómnibus a su regreso de Davos. Esta ley, que es la piedra angular de su gobierno, se ha estado discutiendo en el Congreso desde la semana pasada y ha mantenido ocupado a todo el sistema político durante este verano atípico. El presidente Milei ha sido inflexible en la construcción de su relato, mientras que su grupo de dirigentes ha tenido que negociar con Juntos por el Cambio y un sector del peronismo no kirchnerista para lograr apoyo.
El proyecto de Ley Ómnibus ha sido motivo de negociaciones intensas, ya que el gobierno busca el respaldo de la oposición para su aprobación. Se espera que el proyecto tenga media sanción en la Cámara baja, pero aún se debate a qué costo. Algunos legisladores de Juntos por el Cambio han expresado su disposición a acompañar a Milei en su proyecto, mientras que otros consideran su estilo confrontativo como parte de su personalidad. El presidente ha reforzado su estrategia comunicacional, sabiendo que buena parte de la opinión pública respalda su estilo de gobierno.
Gestiones que no funcionan
En medio de estas negociaciones, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ha mantenido conversaciones con representantes del bloque de «Los 23» para buscar apoyos. Algunos legisladores han destacado la necesidad de llegar a acuerdos y obtener un dictamen de mayoría para evitar una derrota legislativa en manos del kirchnerismo. La semana anterior, se realizaron reuniones con funcionarios del gobierno para debatir el proyecto, pero se evidenció la inexperiencia y apatía de algunos de ellos.
El número reducido y la falta de experiencia política de los legisladores de Milei la juegan muy en contra al Presidente, ya que su poder incluso de diálogo es casi nulo.
El radicalismo podría salvar la Ley Ómnibus del Gobierno
El gobierno decidió abrir la negociación sobre la ley ómnibus con el Congreso, después de semanas de tensiones y acusaciones entre el presidente Milei y los legisladores de los bloques aliados. Para iniciar esta negociación, el presidente del bloque de diputados de la UCR, Rodrigo de Loredo, tuvo una reunión secreta con un enviado del gobierno en el Hotel Savoy. Según fuentes cercanas, el encuentro fue con un funcionario de la Jefatura de Gabinete que conduce Nicolás Posse. Esta decisión del gobierno se debe a la conciencia de que la ley podría caerse y a la dificultad de elaborar un dictamen que condense las modificaciones a una iniciativa de 600 artículos.
En la reunión, De Loredo garantizó el apoyo a algunos tramos clave del proyecto, aunque todavía no cuenta con el respaldo de todos los miembros de su bloque. Uno de los puntos discutidos fue la posibilidad de conceder todas las facultades delegadas por un año, con la opción de prorrogarlas un año más con permiso del Congreso. Sin embargo, no todos los radicales están de acuerdo con estas modificaciones, lo que genera tensión interna en el partido. A pesar de ello, prevalece la voluntad de dar gobernabilidad a La Libertad Avanza (LLA). El artículo 3º establece que esas asignaturas serían «económica, financiera, fiscal, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética, sanitaria, administrativa y social hasta el 31 de diciembre de 2025».
La falta de comunicación de Milei no sólo es con su tropa legislativa, que hoy por hoy está dibujada, sino con los propios Ministros. Patricia Bullrich se refirió en broma al pedido del Gobierno sobre materia seguridad: «No se porque metieron eso, no necesito la emergencia de seguridad», dijo la ministra.
La UCR cuenta con una estructura de cuadros y expertos preparados para la elaboración de un dictamen tan complejo como el que se está discutiendo actualmente. El diputado Alejandro Cacace, encargado de estudiar el articulado, enfatizó que «no se trata de hacer retoques sino de discutir modificaciones». Además de los radicales, los acuerdos también deben pasar el filtro de los otros bloques aliados, como el PRO y el de Pichetto y Monzó. Se espera que el gobierno se reúna también con ellos para avanzar en las negociaciones.

