La elección de ayer definió en gran medida quién será el candidato a la presidencia por el peronismo en 2027. Ignacio Fidanza, director de La Política Online hizo un análisisal respecto. El reciente triunfo electoral en la provincia de Buenos Aires confirma la efectividad de la estrategia política de Axel Kicillof, quien resistió presiones internas para postularse en 2023 y apostó por desdoblar las elecciones bonaerenses, una decisión inédita y arriesgada que finalmente le dio un fuerte respaldo popular. Este resultado no solo fortalece su figura, sino que también presenta a Kicillof como un aspirante presidencial con una carrera limpia de corrupción, un aspecto que Fidanza considera fundamental para no subestimarlo.

El peronismo se muestra como una maquinaria política implacable, con victorias significativas en territorios difíciles como el Conurbano Norte y La Plata, donde candidatos como Gabriel Katopodis y Julio Alak lograron imponerse. Esta fortaleza contrasta con la crisis que atraviesa el presidente Javier Milei, quien enfrenta una situación política y económica complicada, similar a la que vivió Alberto Fernández antes de la llegada de Sergio Massa. Milei, aunque mantiene apoyo popular, tiene dificultades para consolidar su poder político y anunció una autocrítica sin modificar su modelo económico, lo que genera incertidumbre sobre su capacidad para revertir la situación.

Fidanza también señala que la diferencia que el peronismo le sacó a los libertarios, incluso con una alta participación electoral, podría indicar un punto de inflexión en la sociedad argentina. Mientras tanto, el PRO busca reconstruir alianzas políticas y fortalecer vínculos con gobernadores y sectores radicales para enfrentar los desafíos económicos que se avecinan. Por último, el columnista advierte que, pese a las expectativas puestas en Milei, la realidad económica —con devaluación, cepo y reperfilamiento de deuda— parece inevitable, y que la política deberá encontrar soluciones más allá de la retórica y la magia política.