El gobierno ha decidido no renovar un arancel adicional a la importación de un tipo específico de aluminio proveniente de China, una medida que estaba vigente desde 2020. Esta resolución, publicada en el Boletín Oficial, representa un cambio en la política comercial que afecta directamente los intereses de Aluar, la principal productora de este material en Argentina, y que pertenece al mismo grupo empresario que la fábrica de neumáticos FATE. La decisión se produce en un contexto de tensión, tras el reciente cierre de una planta de FATE.

La medida antidumping, que implicaba un arancel extra del 28% sobre las importaciones de hojas de aluminio chinas, fue implementada para proteger a la industria nacional de productos que ingresaban al mercado a precios considerados «injustamente bajos». Sin embargo, un tribunal técnico encargado de revisar la situación concluyó que no existen pruebas contundentes de que las importaciones chinas continúen perjudicando la producción local de aluminio. Además, se observó que el impacto de la protección arancelaria en el mercado fue menor de lo esperado.

A pesar de la solicitud de Aluar para mantener la medida más allá de sus cinco años de vigencia, el gobierno resolvió no extenderla. La Comisión Nacional de Comercio Exterior argumentó que, durante el período de aplicación del arancel, las importaciones de foil chino representaron menos del 3% del consumo nacional. Asimismo, la empresa demandante, Aluar, incrementó tanto sus precios locales (entre 5% y 7%) como su participación de mercado, pasando del 64% en 2019 al 91% en 2024, a pesar de la caída del precio internacional del aluminio primario.

La comisión también consideró el impacto del precio del foil en otras cadenas productivas, como la fabricación de envases para alimentos, bebidas y medicamentos, así como en el sector de la construcción. La decisión busca evitar un encarecimiento de este insumo clave, lo que podría afectar a un espectro más amplio de la economía nacional.