El sector del transporte se prepara para una paralización completa en rechazo a la reforma laboral que se discute en el Congreso. Omar Maturano, secretario general del gremio La Fraternidad, confirmó la adhesión total de su sector a la medida de fuerza convocada por la CGT, la cual se extenderá por 24 horas. Esta acción, que incluirá colectivos, trenes, subtes y líneas aéreas, está programada para coincidir con el tratamiento del proyecto de ley en la Cámara de Diputados, reflejando la creciente inquietud entre las bases sindicales.

Maturano enfatizó la importancia estratégica de los gremios de transporte en cualquier paro nacional, señalando que su inactividad impide tanto la movilización como la desmovilización. El dirigente ferroviario adoptó una postura firme, sugiriendo que el «plan de lucha» podría extenderse más allá de las 24 horas iniciales si la reforma avanza. Para el líder sindical, la propuesta legislativa amenaza derechos fundamentales de los trabajadores. «Parar, reclamar, marchar, hacer asambleas en los lugares de trabajo, que según esta ley está prohibido, nos cercenaron ese derecho», afirmó, destacando la protesta como el derecho más crucial en juego, por encima de otras cuestiones como las indemnizaciones o las horas extra.

En un pasaje de fuerte crítica, el titular de La Fraternidad tildó de «traidores» a los legisladores que respaldan la reforma, cuestionando su compromiso con los trabajadores y sugiriendo que muchos provienen del ámbito empresarial. Relató que representantes sindicales intentaron dialogar con los diputados antes de la votación, pero algunos fueron ignorados antes de que se garantizara el quórum para el debate. Asimismo, desestimó las acusaciones gubernamentales de que el paro es meramente político, recordando que su sindicato ha tomado medidas de fuerza contra gobiernos de diversas ideologías, incluyendo administraciones peronistas, y que un porcentaje significativo de trabajadores votó por la actual gestión.

Maturano reiteró la independencia de su organización, declarando: «Nosotros le paramos a todos los gobiernos y no nos interesa si son peronistas, radicales, socialistas, nos interesan los derechos de los trabajadores». Además, proporcionó datos sobre los salarios en el sector ferroviario, indicando que un conductor con diez años de antigüedad percibe entre 1.5 y 1.6 millones de pesos, mientras que un ayudante conductor gana cerca de 998 mil pesos. Finalmente, anticipó que esta reforma laboral es solo el comienzo, pronosticando futuras embestidas contra los derechos previsionales y la Ley de Asociaciones Sindicales.