Una reciente sesión en la Cámara de Diputados de la Nación ha escalado a un conflicto de proporciones, luego de que un bloque legislativo solicitara medidas severas contra una de sus integrantes. La bancada de La Libertad Avanza ha formalizado un pedido para que se investigue la conducta de la diputada Florencia Carignano, acusándola de haber interferido con el normal desarrollo de una importante discusión parlamentaria. Los hechos, que tuvieron lugar durante el tratamiento de la reforma laboral, habrían implicado la desconexión de equipos esenciales para el registro de las deliberaciones.

Según el comunicado emitido por los legisladores oficialistas, la representante por Santa Fe habría incurrido en «actos de sabotaje ilegales», los cuales fueron captados por las cámaras del recinto. Se le imputa haber desconectado micrófonos y otros dispositivos de los taquígrafos, en lo que califican como un intento deliberado de obstaculizar el funcionamiento de la Cámara. Lejos de retractarse, la propia Carignano defendió su accionar en declaraciones públicas, afirmando: «Había que hacer cualquier cosa para que esa sesión no se llevara a cabo y lo volvería a hacer», lo que ha intensificado la controversia.
Ante esta situación, el bloque de La Libertad Avanza no solo ha solicitado la suspensión preventiva de la diputada, sino también su posterior remoción de su banca. Adicionalmente, han instado a la Presidencia de la Cámara a presentar una denuncia penal, argumentando la posible comisión de delitos contra los poderes públicos y el orden constitucional. Desde el espacio oficialista, se ha manifestado que «el kirchnerismo no está interesado en el debate parlamentario sino en imponer sus ideas mediante la violencia. Estas actitudes no pueden ser permitidas. Aquí también, el que las hace las paga», haciendo un llamado a los demás bloques para que acompañen esta iniciativa en defensa de la institucionalidad.
