El Gobierno nacional inició un diálogo con gobernadores aliados, en un intento por mejorar la relación con las provincias, pero al mismo tiempo profundizó las tensiones al vetar la ley que reformula la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Este veto, anunciado poco antes de la reunión con tres mandatarios provinciales —Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos)—, genera incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar consensos en torno a la distribución de recursos federales.
Durante el encuentro en Casa Rosada, los gobernadores expresaron la necesidad de una “instancia de negociación” que permita equilibrar las demandas provinciales con la necesidad del Ejecutivo de mantener la estabilidad fiscal. La mesa federal, que por ahora solo incluye a estos tres mandatarios, también abordó temas como la reforma del impuesto a los combustibles líquidos y el Presupuesto 2026, que será presentado próximamente por el presidente Javier Milei. Sin embargo, otros gobernadores aliados aún no recibieron invitación y mantienen críticas hacia las políticas de ajuste del Gobierno.
El ministro del Interior, Lisandro Catalán, reconoció que la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires fue un “traspié político” y aclaró que el diálogo se dará “fundamentalmente con los que tenemos puntos de contacto en la visión de país”, descartando convocatorias a mandatarios como Axel Kicillof. Por su parte, el vocero presidencial Manuel Adorni justificó el veto a la ley de ATN y otras normativas, asegurando que no se trata de un “capricho” sino de una medida necesaria para preservar las cuentas públicas. Este escenario mantiene la relación entre el Ejecutivo y las provincias en un clima de tensión, a la espera de futuras negociaciones.
