La justicia federal avanza en la investigación sobre las autoridades de la ANMAT y el INAME, responsables de supervisar los laboratorios de Ariel García Furfaro, dueño de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo. Estos laboratorios están vinculados a la producción de fentanilo contaminado que provocó la muerte de 96 pacientes. El juez Ernesto Kreplak ordenó siete allanamientos, incluyendo los domicilios de la titular de la ANMAT, Nélida Bisio, y la ex titular del INAME, Gabriela Mantecón Fumadó, además de las oficinas de control sanitario. Los peritos ya accedieron a los celulares secuestrados para analizar comunicaciones y posibles irregularidades.
Un informe de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) reveló más de cien fallas regulatorias y omisiones en los controles realizados entre 2018 y 2025. El documento denuncia la ineficiencia y negligencia de los organismos estatales, que pusieron en riesgo la salud pública y afectarán la confianza de los usuarios del sistema sanitario. La PIA sostiene que estas deficiencias, ya sean dolosas o culpables, comprometieron la seguridad sanitaria y podrían tener implicancias penales para los funcionarios involucrados.
Entre las irregularidades detectadas se encuentran contaminación microbiana, uso de envases no autorizados, falta de documentación técnica y demoras en la respuesta a las observaciones regulatorias. Además, se constató que los laboratorios continuaron produciendo medicamentos con desvíos críticos a pesar de las advertencias oficiales. El titular de la ANMAT mantiene el respaldo del ministro de Salud, Mario Lugones, mientras que Mantecón Fumadó fue desplazada y reemplazada por un profesional con perfil técnico para fortalecer el control. La causa suma ya 17 imputados, siete de ellos detenidos, y sigue en curso para determinar responsabilidades en esta grave crisis sanitaria.
