La infraestructura energética de Mar del Plata enfrenta un panorama preocupante debido al abandono de una obra fundamental para el suministro de gas en la región. Una planta compresora en Las Armas, que registraba un avance significativo, se encuentra paralizada, y sus componentes están sufriendo un deterioro acelerado, lo que podría comprometer su futura utilidad y agravar la situación de abastecimiento. Este escenario genera inquietud ante la proximidad de las bajas temperaturas, reviviendo el temor a interrupciones masivas como las experimentadas en el pasado.
Desde el Sindicato de la Industria del Gas de la Costa Atlántica (Stigas) han expresado su profunda preocupación por el estado actual de los materiales. El titular del gremio, Ezequiel Serra, señaló que la planta «presenta un estado de oxidación avanzadísimo, lo cual creo que mucho de ese material ya no estaría sirviendo, está más para la basura que para la finalización de obra». Serra lamentó que los elementos destinados a la construcción hayan quedado expuestos a la intemperie sin la protección adecuada, acelerando su degradación. Además, recordó que ya en julio de 2025, el sindicato había advertido sobre la posibilidad de un corte masivo, pero sus alertas no fueron atendidas. «Dimos aviso pero creyeron que iba a pasar como siempre sucede cuando hay baja presión en Mar del Plata, que se cortan las GNC y no hay grandes pérdidas. Pero esta vez las pérdidas fueron enormes. Se obró mal», afirmó.
La función primordial de esta planta compresora es reforzar la presión del gas para Mar del Plata y toda la costa atlántica, una necesidad creciente ante el aumento demográfico de la zona. La interrupción de su construcción, sumada al incremento constante de nuevos usuarios, provoca una caída en la presión del servicio, especialmente durante los inviernos más fríos. Serra advirtió que «claramente» existe la posibilidad de que se repita un corte similar al de 2025, que afectó no solo a industrias y comercios, sino también a usuarios residenciales, un hecho sin precedentes. El dirigente enfatizó que la provisión de energía para el sector industrial de la costa está alcanzando un «punto crítico», lo que dificulta el desarrollo económico de la región.
Frente a esta situación, diversos actores políticos han manifestado su inquietud. El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, había instado previamente a Guillermo Montenegro a unirse al reclamo de los jefes comunales costeros para completar el gasoducto. Por su parte, el ex intendente y actual concejal Gustavo Pulti anunció que su bloque presentará una propuesta para que el reclamo por la finalización de la obra llegue a las autoridades nacionales. Pulti subrayó que la planta es «imprescindible para mejorar el servicio de gas natural en Mar del Plata y la zona y dar previsibilidad, mayor seguridad operativa y una respuesta adecuada frente a los picos de consumo, especialmente durante el invierno».
