El intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, expresó su profundo malestar tras la orden judicial que obliga al municipio a garantizar el transporte público gratuito durante las elecciones del próximo domingo. Según sus cálculos, esta medida implicará un gasto cercano a los 300 millones de pesos para la ciudad, un costo que considera insostenible para las arcas municipales.
Montenegro criticó duramente la decisión de la jueza Mariana Haydee Irianni, quien hizo lugar a un amparo presentado por un vecino de Batán y dispuso que la Municipalidad de General Pueyrredón debe ofrecer el servicio sin costo el día de la votación. El jefe comunal señaló que esta resolución, que obliga a adherir a una normativa provincial, representa un «cumplimiento imposible» y advirtió que «cuando algo es gratis, alguien lo termina pagando». En este sentido, insistió en que el gobernador Axel Kicillof, responsable de desdoblar las elecciones y de la resolución que delega a los municipios esta obligación, debería hacerse cargo de los recursos necesarios para cubrir estos gastos.
Además, Montenegro adelantó que notificará al Ministerio de Transporte bonaerense para que la Provincia defina los pasos a seguir ante esta situación que, a su juicio, pone en riesgo la economía local. El intendente reafirmó su compromiso con que todos los vecinos puedan votar, pero dejó claro que no puede asumir un gasto de tal magnitud sin el apoyo provincial.
