El Ministro Caputo removió de su cargo al responsable de la Secretaría de Transporte, Luis Pierrini, una medida que se produce en medio de serias acusaciones de irregularidades en el manejo de los subsidios destinados al transporte público. La salida del funcionario se oficializó con la justificación de «motivos personales», aunque la decisión se enmarca en una investigación por un presunto esquema de fraude que habría generado un perjuicio millonario a las arcas del Estado.

Las sospechas giran en torno a una supuesta manipulación en el sistema de la tarjeta SUBE, que habría permitido a una empresa de colectivos, La Nueva Metropol, inflar los montos de los subsidios recibidos. Se estima que esta maniobra, consistente en registrar viajes cortos como si fueran de mayor distancia, habría significado una pérdida de miles de millones de pesos mensuales para el erario público durante la gestión del ahora exsecretario. Esta situación habría sido el detonante para la intervención del ministro, quien contó con el respaldo de altas esferas del gobierno para tomar esta determinación. Se habla de una estafa por 30 mil millones alterando datos de la SUBE.

La denuncia penal que destapó este caso fue presentada por la Asociación Arco, una entidad que alertó sobre «presuntas maniobras irregulares» en la administración de los subsidios al transporte automotor en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Según Alejandro Sebastián Díaz Pascual, miembro de esta asociación, ya en diciembre del año anterior se habían elevado advertencias técnicas formales por parte de cámaras empresarias sobre estas anomalías, sin que se tomaran «medidas correctivas o de auditoría efectivas». En este contexto, se ha designado a Fernando Herrmann, un arquitecto sin experiencia previa en el sector del transporte, para ocupar la vacante.

Mientras tanto, la empresa señalada, La Nueva Metropol, ha negado rotundamente las acusaciones, sugiriendo que la denuncia podría haber sido impulsada por un grupo competidor, el Grupo Dota. Este episodio no solo ha generado un cambio en la cúpula de Transporte, sino que también se anticipa que el Ministerio de Economía podría extender su mirada fiscalizadora hacia el ámbito aerocomercial, donde también se han reportado situaciones que requieren atención.