Juan Martín, presidente del PRO de Rionegro y uno de los impulsores del reciente acuerdo que integró a LLA, PRO, CREO y Unidos, tiene un perfil de dirigente práctico y comprometido con soluciones que mejoren la vida cotidiana de los rionegrinos. Más allá del gesto político, su gestión se apoya en iniciativas concretas: presentó proyectos para que los afiliados del IPROSS puedan elegir otra obra social; promovió la creación de una Policía Antiterrorista para investigar y prevenir incendios intencionales; impulsó la eliminación de los fueros para terminar con privilegios; propuso la inclusión de educación financiera en las escuelas y fue autor del proyceto Ficha Limpia, hoy ya sancionada aunque apropiado por el gobernador Weretilneck. Esos casos muestran una agenda orientada a resultados, no a discursos vacíos.
La coalición que firmó Martin acordó además una plataforma con propuestas definidas, aunque todavía sin candidaturas cerradas. Ese paquete incluye la privatización de Aerolíneas Argentinas, la modernización del Poder Judicial, el endurecimiento del Código Penal para sancionar incendios intencionales, la posibilidad de intervención de las Fuerzas Armadas ante hechos de terrorismo y reformas internas en los partidos políticos. “El que llegue al Congreso no será un libre pensador; irá a cumplir este compromiso”, advirtió Martín, subrayando el nivel de compromiso que espera de quienes representen ese frente.
Para consolidar la unión, el legislador aceptó dejar de lado tensiones previas y acordó trabajar con figuras a las que antes había cuestionado públicamente. “Mis opiniones no cambiaron, pero ahora hay un bien superior: derrotar al kirchnerismo en todas sus versiones. En la unión está la fuerza”, afirmó, y agregó que el PRO puso en pausa ambiciones personales, incluida su precandidatura al Senado, para priorizar la construcción de un bloque competitivo: “Siempre buscamos generar espacios y acceder a lugares de poder para cambiar la realidad. Las aspiraciones siguen intactas, pero ahora trabajamos por un objetivo común”.
Sin miedo a las críticas ni a los ataques
El legislador, además, es quien puso el cuerpo hasta el final desenmascarando el adoctrinamiento que UnTer lleva adelante en las escuelas de la provincia. Legisladores de distintos bloques que responden a Weretilneck lo criticaron públicamente. El Concejo Deliberante de Gral Roca repudió la denuncia de Martin. Lo mismo distintos gremios y organizaciones docentes, que lo acusaron de persecución ideológica. No dudó en ningun momento en seguir hasta que finalmente, luego de atacarlo sistemáticamente y achacarle falsas acusaciones, reconocieron que era real y que era premeditado. La Secretaria General del gremio terminó reconociendo publicamente, para darle un cierre al tema, que sí, que «le enseñan a los chicos para que Nunca Mas gane un gobierno como el de Milei». «No espero que ninguno de los que me atacaron, insultaron y difamaron me pida disculpas, no me interesa. Hice lo que tenía que hacer y no me interesa más que eso» afirmó Martin luego de la confesión del gremio y el silencio del resto del espectro político. Toda la política rionegrina se metió con los chicos, y Martin decidió no parar, aunque su lucha fuera en completa soledad.
El discurso y la realidad
La combinación de propuestas legislativas concretas y la disposición a sacrificar candidaturas personales concuerdan con el discurso que Martin viene sosteniendo desde que es legislador: que las decisiones se toman en función de soluciones reales y medibles para Río Negro.
