El sector logístico y de comercio exterior de la región se prepara para un momento clave este viernes, cuando se revelen las propuestas para la gestión de la Vía Navegable Troncal. Este proceso de concesión, que abarca el dragado, balizamiento y control satelital de la extensa ruta fluvial Paraná-Paraguay por un período de 25 años, representa una operación de gran envergadura económica y estratégica para el país. Se estima que el valor de este contrato asciende a los 10 mil millones de dólares, y su relevancia radica en que por esta arteria fluvial transita aproximadamente el 90% del intercambio comercial de Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay y el sur de Brasil, siendo fundamental para la salida de productos agrícolas argentinos al mercado global.
La concreción de esta iniciativa no ha estado exenta de obstáculos. Tras un intento previo que no prosperó debido a intensas disputas entre diversos intereses, el actual procedimiento ha logrado avanzar de manera más ordenada. Para garantizar la transparencia y legitimidad del proceso, se ha contado con la supervisión de Naciones Unidas, que aportó estándares y buenas prácticas internacionales para la elaboración de los pliegos. Además, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) ha impulsado mesas de trabajo con todos los actores involucrados, desde empresas navieras y exportadores hasta gobiernos provinciales y cámaras empresariales, buscando un consenso amplio. Como resultado de estas reuniones, se conformó recientemente un Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal, cuya función será monitorear el cumplimiento de las condiciones establecidas.
Entre los puntos más destacados del pliego de condiciones se encuentra el objetivo de aumentar la profundidad del canal a 40 pies, lo que permitiría la navegación de buques con mayor capacidad de carga y, consecuentemente, una reducción estimada del diez por ciento en los costos de transporte. Asimismo, el futuro concesionario deberá realizar inversiones significativas en tecnología para mejorar la velocidad de navegación y reforzar la seguridad, incluyendo medidas contra el narcotráfico. Representantes del sector agroexportador han manifestado su apoyo al proceso. Al respecto, desde la Bolsa de Rosario, CIARA y la Cámara de Puertos Privados, expresaron: «Reafirmamos nuestra disposición a seguir colaborando activamente para que este proceso concluya exitosamente y siente las bases de una nueva etapa de crecimiento y competitividad para el comercio exterior nacional». Por su parte, Gustavo Idigoras, presidente de CIARA, enfatizó la trascendencia del momento: «Con esta licitación, y su correcta ejecución, nos jugamos las próximas décadas de logística exportadora competitiva».
