En medio del escándalo por las denuncias de coimas que involucran a su entorno, la imagen pública deteriorada y el revés electoral en la provincia de Buenos Aires, Karina Milei no solo mantiene su influencia dentro del gobierno, sino que parece consolidar un poder que incluso supera al de su hermano, el presidente Javier Milei. La hermana del mandatario adelantó la campaña electoral con un acto en Tucumán, acompañado por figuras clave como Martín Menem, lo que evidencia su creciente protagonismo político y respaldo dentro del oficialismo.

Mientras Karina avanza con su estrategia, el sector liderado por Santiago Caputo, uno de los principales alfiles libertarios, se encuentra en una posición de repliegue y evaluación. A pesar de seguir apoyando al presidente, este grupo se siente marginado y excluido de las decisiones centrales, especialmente tras ser desplazados de las listas bonaerenses y no ser convocados a los actos de campaña más importantes. Según fuentes internas, “vamos a seguir apoyando al Presidente, pero no vamos a ir a donde no nos llamen”, reflejando la tensión interna que atraviesa el espacio político.

El respaldo a Karina se refleja en la composición de los actos y en la exclusión de representantes del sector de Caputo. En el reciente evento en Tucumán, solo participaron figuras cercanas a Karina y a Javier Milei, como el presidente de la Cámara de Diputados, el influencer Iñaki Gutiérrez, y la diputada nacional Lilia Lemoine, entre otros. Mientras tanto, el presidente mantiene un perfil discreto ante estas disputas internas, aunque se asegura que está plenamente informado sobre la dinámica política que se desarrolla en su entorno.