Una empresa de origen indio ha sido seleccionada para proveer los tubos de un crucial gasoducto en Río Negro, destinado a la exportación de Gas Natural Licuado (GNL) desde Vaca Muerta. Esta decisión representa un giro inesperado en el panorama de la infraestructura energética nacional, ya que la firma Welspun se impuso a Techint, un actor local de larga trayectoria, ofreciendo un precio significativamente menor, con una diferencia que superó el 40% respecto a la propuesta de su competidor. El proyecto, de casi 500 kilómetros de extensión, es impulsado por Southern Energy, un consorcio integrado por Pan American Energy (PAE), YPF y Pampa Energía, y busca consolidar a Argentina como un exportador relevante de energía.

La elección de Welspun no estuvo exenta de intensos debates internos entre los socios del consorcio. Se conoció que el titular de YPF, Horacio Marín, quien previamente mantuvo una extensa relación laboral con el grupo comandado por Paolo Rocca, ejerció una fuerte presión para que la adjudicación recayera en Siat-Tenaris, la empresa de Techint. Incluso se le brindaron oportunidades adicionales para revisar y mejorar su oferta. Sin embargo, la brecha económica resultó insalvable, manteniendo una diferencia de precios que oscilaba entre el 40% y el 45%, lo que finalmente inclinó la balanza a favor de la propuesta internacional, priorizando la eficiencia económica del proyecto.

Este resultado pone de manifiesto una tendencia creciente en el mercado de insumos para grandes obras de infraestructura. Desde hace tiempo, expertos del sector venían señalando que los costos de los tubos ofrecidos por Techint superaban en un margen considerable, cercano al 40%, a los de proveedores de otras latitudes, incluyendo China, India, Colombia o México. La situación generó tensiones, llegando incluso a trascender que Paolo Rocca, líder del grupo industrial, habría manifestado su descontento con la posibilidad de cerrar una de sus plantas si no obtenía el contrato, una advertencia que no fue bien recibida en los círculos gubernamentales. La victoria de Welspun, con una oferta que ronda los 200 millones de dólares, no solo redefine la competencia en el sector, sino que también plantea interrogantes sobre la justificación de costos en proyectos anteriores donde la oferta de Techint fue la principal proveedora, como el Gasoducto Néstor Kirchner.