Tras las crecientes tensiones dentro del PRO, Mauricio Macri definió rodearse de aliados incondicionales. Su elección recayó en Martín Yeza, un dirigente que desde sus inicios políticos ha seguido fielmente las directivas del expresidente.
A los 29 años, Yeza fue impulsado por Macri a la intendencia de Pinamar, donde se desempeñó durante 8 años sin cuestionar la conducción del fundador del PRO. Luego dio un nuevo paso al desembarcar en el Congreso.
“Yeza siempre estuvo entre los que más aplauden sus decisiones” (por Macri), confió una fuente macrista sobre el ahora presidente de la Asamblea partidaria.
Ante la crecida de figuras como Bullrich, que ponen en duda su liderazgo, Macri necesitaba cubrirse las espaldas con alguien de absoluta confianza. Y allí apareció Yeza, el soldado más leal que cumplirá sin chistar las directivas del jefe.
«Estoy agradecido por la confianza depositada en mí por Mauricio Macri y el resto de los dirigentes», declaró Yeza al asumir su nuevo rol, que lo ubica en el centro de la escena en un momento de fuertes tensiones internas.
Con su designación, Macri busca preservar su conducción por sobre los intereses del PRO. Una jugada con la que deja en claro que en el partido sigue mandando solo él.
