Mar del Plata y La Plata encabezan actualmente el listado de las ciudades con los índices de desocupación más elevados de toda la Argentina ( 9,5% ), reflejando una parálisis que afecta tanto al sector de servicios estacionales como a la administración pública y el comercio minorista.
El relevamiento arroja que la situación en «La Feliz» es particularmente compleja, ya que la ciudad no ha logrado absorber la demanda de puestos de trabajo tras el cierre de la temporada alta. Por su parte, en la capital provincial, la caída en el nivel de actividad económica ha impactado de lleno en la población activa, dejando a miles de personas fuera del sistema formal. A nivel nacional, el panorama muestra una fragmentación evidente: mientras algunas regiones del sur y del centro del país mantienen niveles de ocupación aceptables gracias a la industria energética y el agro, los centros urbanos más densos enfrentan un cuello de botella que las políticas locales no han logrado revertir.
A pesar del contexto crítico en las terminales bonaerenses, existen zonas que presentan una realidad diametralmente opuesta. El informe destaca que el pleno empleo o las tasas bajas de desocupación se encuentran principalmente en ciudades vinculadas a la explotación de recursos naturales y polos tecnológicos específicos. Sin embargo, para los habitantes de los grandes centros urbanos del país, la búsqueda de una inserción laboral estable se ha transformado en un desafío creciente, marcado por una brecha que se ensancha mes a mes entre las distintas jurisdicciones.
