La Libertad Avanza ha logrado consolidar su estrategia legislativa al asegurar la conducción de grupos de trabajo fundamentales para el tratamiento de políticas sociales. En una jornada marcada por intensas negociaciones en la Cámara Baja, el oficialismo obtuvo la presidencia de las comisiones de Acción Social y Salud Pública, así como la de Discapacidad. Esta maniobra técnica le permite al Poder Ejecutivo tener un manejo directo sobre la agenda de temas que llegan al recinto, especialmente en áreas donde se proyectan ajustes profundos y una revisión exhaustiva de las partidas presupuestarias actuales.

El control de estas carteras legislativas recayó sobre figuras de confianza del espacio libertario. Beltrán Benedit fue ratificado al frente de la comisión dedicada a salud, mientras que Mercedes Llano asumió el liderazgo en el área de discapacidad. La designación de Llano no fue casual, ya que se dio en un contexto de fuertes críticas por parte de la oposición debido a las demoras en la conformación de este cuerpo. «Es una prioridad para este Gobierno ordenar las cuentas y garantizar que la asistencia llegue a quienes realmente la necesitan, terminando con los nichos de opacidad que heredamos», señalaron voces cercanas a la conducción parlamentaria durante el plenario.

Desde la oposición, el bloque de Unión por la Patria y sectores de la izquierda manifestaron su preocupación por lo que consideran un blindaje institucional para avanzar con el recorte de pensiones y la desfinanciación de programas sanitarios. A pesar de los reclamos, el oficialismo logró imponer su número gracias al acompañamiento estratégico de sectores aliados, garantizando que el filtro de los proyectos de ley en estas materias críticas quede bajo su órbita. Este movimiento asegura que cualquier iniciativa que intente frenar la poda de recursos en el sector salud deba pasar primero por el despacho de los legisladores alineados con la Casa Rosada.