Milei inauguró el período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso que delineó una ambiciosa agenda legislativa para el año en curso. El mandatario anunció la presentación de noventa paquetes de reformas estructurales, distribuidos en diez proyectos mensuales, con el objetivo de transformar la arquitectura institucional del país. Este plan, que se extenderá por nueve meses ininterrumpidos, busca rediseñar diversos aspectos del Estado, desde el marco legal hasta el sistema electoral y productivo.

Entre las propuestas destacadas, se prevén modificaciones significativas en el Código Civil y Comercial, así como en el Código Procesal Civil y Comercial, junto con un conjunto de leyes destinadas a fortalecer la protección de los derechos de los consumidores y la competencia. En el ámbito económico, se buscará una reforma impositiva para reducir la carga tributaria y se continuará con la disminución de las retenciones, siempre que el superávit fiscal lo permita. Además, se impulsará la ratificación de acuerdos comerciales internacionales, como el pacto con Estados Unidos, y se reformará el Código Aduanero para modernizar el comercio exterior.

En materia política, el Ejecutivo propone una reforma del sistema electoral para asegurar una mayor responsabilidad de los representantes ante sus votantes, así como cambios en la financiación de los partidos para garantizar la transparencia. También se contempla la eliminación de las elecciones primarias (PASO) y la posible implementación de un sistema de circunscripción uninominal. La justicia no quedará al margen, con proyectos para agilizarla, endurecer penas en el Código Penal y expandir los juicios por jurados. El sector agropecuario, por su parte, verá una «revolución» con la creación de un régimen de propiedad intelectual para semillas, buscando duplicar la producción de granos.

El presidente enfatizó la composición «reformista» del actual Congreso, agradeciendo el trabajo de los legisladores que acompañaron las iniciativas durante las sesiones extraordinarias, donde se lograron avances en la reforma laboral y la Ley de Glaciares, entre otros. A pesar de un tono confrontativo hacia el peronismo, el discurso incluyó guiños a las alianzas legislativas que han permitido la aprobación de proyectos clave. La administración confía en el apoyo de diversos bloques para llevar adelante esta vasta agenda, invitando a los legisladores a dejar una huella duradera en la historia argentina.