El Presidente Javier Milei autorizó mediante un decreto el ingreso de tropas extranjeras a territorio argentino, eludiendo así el trámite legislativo que exige la Constitución Nacional. El Decreto 697/2025 permite la entrada de las Fuerzas Navales de Operaciones Especiales del Comando Sur de Estados Unidos para realizar ejercicios militares en bases navales de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto Belgrano entre el 20 de octubre y el 15 de noviembre. Esta medida se da en un contexto de fuerte alineamiento con Washington, en medio de tensiones geopolíticas globales.

Los ejercicios autorizados incluyen el “Tridente”, un entrenamiento conjunto entre las fuerzas navales argentinas y estadounidenses, y el “Solidaridad”, que se realiza en Chile con la participación de ambos países. Según el decreto, estas maniobras buscan fortalecer la cooperación internacional y la capacidad operativa de las fuerzas armadas argentinas, tanto en escenarios de combate como en asistencia humanitaria. Sin embargo, expertos en defensa advierten que la decisión vulnera el artículo 75 inciso 28 de la Constitución y la ley 25880, que establecen que el Congreso debe aprobar la entrada y salida de tropas extranjeras.

Luciano Anzelini, especialista en defensa, criticó duramente la medida y señaló que el decreto refleja una impericia burocrática y una falta de experiencia en la gestión del Ministerio de Defensa. Además, alertó sobre el riesgo estratégico que implica un alineamiento acrítico con Estados Unidos, especialmente en un contexto de rivalidad global con China. En particular, destacó la importancia estratégica de la provincia de Tierra del Fuego y la presión estadounidense para instalar una base naval en Ushuaia, que podría servir como punto de abastecimiento para submarinos nucleares y centro de proyección en la Antártida.