El gobierno se encuentra en una situación complicada, condicionado por el kirchnerismo en el senado, que ha manifestado un rechazo total al proyecto de Ficha Limpia. En este contexto, la administración se está enfocando en la aprobación del pliego del juez Ariel Lijo para la Corte Suprema y en la suspensión de las PASO. La Casa Rosada ha descartado la posibilidad de discutir la Ficha Limpia en la última semana de sesiones extraordinarias, lo que ha llevado a las autoridades a priorizar otras iniciativas legislativas.

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y otros funcionarios han expresado su deseo de que el proyecto de Ficha Limpia, que busca prohibir que los candidatos con condenas en segunda instancia se presenten a elecciones, sea aprobado. A pesar de los esfuerzos realizados en su redacción, el kirchnerismo, que cuenta con una mayoría en el Senado, ha dejado claro que no apoyará esta propuesta.

Mientras tanto, el gobierno ha recibido media sanción en la Cámara de Diputados, y el proyecto ha sido enviado al Senado para su tratamiento. La presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Alejandra María Vigo, deberá convocar a una reunión para discutir la iniciativa, aunque se anticipa que el kirchnerismo podría bloquear su tratamiento.

Además, el gobierno busca sumar apoyos para la aprobación de la suspensión de las PASO y el pliego de Lijo, que también enfrentan resistencia en el Senado. La situación es tensa, y aunque el oficialismo ha logrado avances en Diputados, ahora enfrenta el desafío de conseguir los votos necesarios en la cámara alta.

A medida que se acercan las fechas clave, el gobierno se encuentra en una carrera contra el tiempo, buscando consolidar su agenda legislativa antes del inicio del período ordinario, que comenzará el 1 de marzo. La falta de apoyo de la oposición y la presión del kirchnerismo complican aún más el panorama.